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En algunas zonas de España se inicia el toque de queda con la alarma de La Purga

 En algunas zonas de España se inicia el toque de queda con la alarma de La Purga

En el año 2013 llegaba a nuestras pantallas la polémica película: The Purge: La noche de las bestias, de mano del director James DeMonaco, en la que nos mostraban una sociedad prácticamente distópica y putrefacta donde una noche al año, el crimen era legal. Bajo la premisa de que el ser humano es violento por naturaleza, a diferencia de la afirmación de Jean-Jacques Rousseau, necesita desfogarse, sacar a flote los instintos primarios y realizar todas aquellas actividades que no pueden hacer en una sociedad civilizada. Es por ello, que se reduce el crimen en un porcentaje considerable el resto del año, pero esa noche se desata hasta niveles totalmente desproporcionados. Al sonal la siniestra sirena de inicio, eres víctima o verdugo hasta el amanecer. 

Cobra Kai y el regreso al pasado por DaviOne

 Cobra Kai y el regreso al pasado

Son ya muchas veces las que en el pasado dije, tanto en la radio como en anteriores artículos, que la nostalgia vende bien. Vivimos en una época convulsa, ya no en los últimos meses, cuando nos azotó con dureza la pandemia del COVID-19, sino que podría hablarse de hace bastante más, concretamente unos veinte años. El año 2000 no sólo fue un punto de inflexión donde todo empezó a tomar un aire diferente. La tecnología ha avanzado muchsímo en estas dos últimas décadas, casi ni somos conscientes de la velocidad a la que cambian nuestras vidas y lo mucho que los hábitos varían. Es cierto que poco antes, en los 90´s, ya asomaban ciertos aspectos de innovación, pero todavía quedaba algo de épocas anteriores, cuando los teléfonos móviles eran posesión de unos pocos y eran máquinas sosas y aburridas que sólo servían para hacer llamadas, caras, por cierto, ya que entre fijos y móviles, si lo recordáis, se diferenciaban las tarifas. Poco después, los SMS se instauraron como un nuevo sistema de comunicación, y fue evolucionando más con la llegada de Internet y los smartphones. Sí, ya hablábamos a distancia mediante texto, el MSN Messenger existía, pero se limitaba a ciertos lugares con un ordenador y conexión a la red. Te ibas de casa o salías de tu habitación y eras libre. No éramos conscientes de esa libertad, ya que no habíamos conocido otra manera de vivir: "quedamos a las seis en Callao", y ahí estabas tú, esperando a los que llegaban tarde, buscándolos por todas partes si no aparecían y, en definitiva, rezando porque no te dejaran vendido sin avisar horas antes. Como decía, los tiempos han cambiado. Incluso la manera de concebir la vida y las costumbres. Veo a gente en el cine hablando por Whastapp o grabando conciertos bajo el escenario, desconectando de la actividad en sí por la que han pagado para informar a sus followers de Instagram de lo guay que se lo están pasando. Hemos convertido el hecho de nuestro propio disfrute en una pantalla abierta a las demás personas para hacer ver que estamos "disfrutando" de algo sin realmente llegar a hacerlo. En definitiva: nos preocupa más aparentar que complacerse. Las redes sociales se han convertido en laberintos de identidad donde cada uno vende y expone su intimidad a cambio de likes, moneda anímica con la que te pagan, mientras los propietarios de dichas plataformas se enriquecen gratiutamente con tu contenido. Es como si escribes un libro, y tú, lejos de cobrar por sus ventas, no te llevas nada y la editorial se guarda toda la pasta. Más o menos así, pero con tu vida, tu familia, amigos o mascotas. Da mal rollo.

Rocky: Boxeo y política por DaviOne

ROCKY: BOXEO Y POLÍTICA


Hace ya bastantes años que por desgracia no hay gran afición pugilística en España. Pese a ser un deporte que cuenta con muchos más años a sus espaldas, los principios y mediados del siglo XX fueron los que marcaron la época dorada del box, con combates para la historia y nombres propios como: Sugar Ray Robinson, quien amargó a Jake LaMotta en varias ocasiones, Rocky Marciano, campeón de los pesos pesados que se retiró sin ser derrotado ni una sola vez, y que defendió el título hasta en seis ocasiones. Desde Cassius Clay, medaillista de oro en los juegos olímpicos de Roma en 1960, y que se renombró a Muhammad Ali al iniciarse al Islam, dejando combates tan bellos como el que disputó en Manila contra Joe Frazier en su tercer enfrentamiento. Es complicado rescatar el carisma de aquellos luchadores, ya que a día de hoy no parece haber ídolos fuertemente marcados, en especial para la juventud, o para personas que no conocen ni entienden un deporte como éste, y que lo catalogan de violento, e incluso inhumano, cuando en realidad, en su mayoría, junto con el Rugby, (que no American football), goza de una distinción y una nobleza que ya le gustaría a cualquer jugador de fútbol. La saga Rocky pertenece a aquella época de admiración a los grandes boxeadores. Poco después veríamos rostros tan conocidos como: Poli Díaz, a nivel nacional, Mike Tyson y más adelante: Manny Pacquiao o actualmente, Anthony Joshua, quien también fue derrotado por Andy Ruiz Jr, púgil californiano de ascendencia mexicana, en uno de los combates más apoteósicos que recuerdo en los últimos años.