Crítica

Las opiniones más controvertidas sobre lo mejor y peor del cine.

Actualidad

Todas las novedades en cine y series.

Series

Gran variedad de contenidos en todo tipo de series.

Podcast

Si te perdiste los programas de Expediente Altramuz en directo desde Radio Carcoma, ahora los podrás disfrutar en formato podcast.

Archivo

El cajón de lo ya comentado en series y películas.

Telebasura

La sección con toda la mugre televisiva.

Batman v Superman por @RMartur

Batman v Superman por @RMartur





Los fans del género de superhéroes esperaban con ansia una de las dos batallas más esperadas este año para la cartelera, los iconos de la casa DC, Superman y Batman, y en la otra acera, con la afamada Marvel, la Civil War entre Capitán América y Ironman. A la espera de esta última, el 23 de Marzo hizo su estreno la batalla que protagonizarían el hijo de Kripton contra el murciélago de Gotham, un primer plato de lo más apetecible y que, lamentablemente, no llega ni para ser aperitivo en la hora del almuerzo.
Tras la desastrosa Man of Steel (deberíamos haber visto desde lejos lo que iba a pasar), Zack Snyder volvía a ponerse a los mandos de la dirección, repitiendo también David S. Goyer como guionista (en serio, ¿pero qué esperábamos?), acompañado por Chris Terrio (que ganó el Oscar a mejor guión por Argo, venga, algo bueno habrá estando este hombre, ¿no? ¿NO?).  Pero como ocurriera hace 3 años con el estreno de Man of Steel, esta Dawn of Justice volvería a cometer una gran retahíla de errores, algunos prácticamente los mismos que convirtieron el regreso del Hombre de Acero en una decepción.
A pesar de todo lo anterior mencionado, hay que decir que la película consiguió una ligera (o más bien grande) predisposición desde sus orígenes a ser bastante denostada, sobre todo cuando se anunció que Ben Affleck sería el encargado de dar vida a Bruce Wayne/Batman, un actor encasillado por público y crítica por su olvidable papel como Daredevil, y es que a pesar de haber hecho buenos papeles en películas notables (Argo, dirigida por él, o Perdida de David Fincher), siempre quedará en el recuerdo aquel papel del héroe de Hell’s Kitchen; mientras, Jeremy Irons sería el encargado de interpretar al famoso mayordomo de Bruce Wayne, Alfred Pennyworth. Para redondear un poco más la elección de casting y no dejar indiferente a nadie, se eligió a Jesse Eisenberg para el papel del carismático Lex Luthor, y como una de las sorpresas, y digamos, pequeño secreto hasta hace poco, la participación de Gal Gadot como Diana/Wonder Woman. A todos ellos se le uniría el reparto ya conocido en Man of Steel, Henry Cavill como Clark Kent/Superman y Amy Adams haciendo las veces de Lois Lane, pero del reparto y sus interpretaciones hablaremos más adelante, vayamos pues con lo que nos interesa en términos generales, el pequeño y no corto horror de 150 minutos que es esta Batman V Superman.

****SPOILERS DE LA PELÍCULA****
El comienzo del film nos vuelve a contar lo que serían los orígenes primarios de Batman, el asesinato de sus padres, la caída al pozo y los murciélagos, que si bien se cuenta de manera rápida y sencilla, para el público en general no deja de ser una repetición de algo ya visto (y más con el recuerdo cercano de la trilogía de Nolan sobre El Caballero Oscuro), aun con eso es una referencia audiovisual que podremos considerar importante en la parte final de la película. Tras este rápido inicio volvemos a Metrópolis, a recordar el final de Man of Steel y esa orgía de aniquilación total y absoluta, pero esta vez desde la perspectiva de un Bruce Wayne ya crecidito, y que nos empieza a calentar en lo que sería la trama principal, el comienzo del odio de Batman hacia Superman, viviendo la muerte de muchos de sus empleados y otros ciudadanos.
Si bien estos primeros 10 minutos de introducción los podríamos considerar perfectos para entrar en materia de lo que se nos viene encima, a partir de aquí viene una sucesión de escenas inconexas entre ellas mismas, transportándote de un lugar a otro en apenas un minuto, como lo relato es como ocurre, prácticamente a la misma velocidad que podéis leer esto: 18 meses después de la destrucción de Metrópolis unos buceadores encuentran un meteorito de kryptonita en algún lugar del Océano Índico; nos vamos a Nairomi (África), donde Lois Lane quiere entrevistar a un terrorista, por supuesto todo acaba en problemas porque su fotógrafo tenía un localizador, se lía parda y empiezan a darse de tiros, aparece Superman; Senado de los EEUU, una mujer pide explicaciones por lo que ha hecho Superman en Nairomi y que se haga justicia (en ningún momento vemos que ha ocurrido allí, hemos pasado directamente a esta escena, fabuloso, ¿verdad?); llega Lois a su apartamento, encuentra una bala en su libreta (la cual no sabemos entre todo ese lío como la rescató), aparece Clark, charleta moral y polvo en la bañera. Entre las cuatro escenas no hay más de 6 minutos de metraje, y uno empieza a darse cuenta que esta película empieza a dar el mismo mal rollo que daba Man of Steel con su caótico montaje.

La historia continúa con Batman en acción, en busca de algo o alguien que se hace llamar El Portugués Blanco y enseñando sus particulares métodos de combatir al crimen, esto trasciende a las noticias, siendo el primer momento que Clark conoce la existencia del justiciero de Gotham.
Se presenta a Lex Luthor y ya sabemos que es cosa suya el haber encontrado la kryptonita y que la quiere como elemento de defensa contra los kryptonianos, siendo el único ahora mismo Superman, e intenta convencer a la Senadora Finch de ello, aparte de eso, otro senador le da acceso a Lex a la nave kryptoniana y al cadáver del General Zod. Esto, entre medias, se ha turnado con una imagen de un tullido en silla de ruedas, al cual salva de la muerte Bruce Wayne al comienzo, y decide pintar la estatua de Superman con el lema “Falso Dios”, creando otro punto de discordancia entre la gente sobre la figura del héroe.
Con estos primeros ingredientes la trama empieza a tener una base, algo caótica, pero una base al fin y al cabo.

La búsqueda de Bruce le acaba llevando a una fiesta organizada por Luthor, al que casualmente le tenía que hacer una visita para robarle algo, pero precisamente ha sido invitado, suerte la suya. Permitidme pararme en esta escena para comentarla:
Lex empieza su discurso, y Bruce empieza a moverse por la mansión en busca de unos servidores, guiado por su mayordomo Alfred, que le acaba llevando a los servidores en los que pone un dispositivo para llevarse unos datos. Hasta aquí todo parece normal, así contado, pero claro, si te dicen que esos servidores llenos de información privilegiada están al lado de la cocina, ¿cómo te quedas? Normal que cuando casi le pillan diga que creía que el baño estaba por ahí, y es que, ¿quién espera encontrar unos súper servidores al lado de la cocina y no el baño?
Tras esto tenemos el primer encuentro entre Clark y Bruce y su primer enfrentamiento dialéctico. También hace aparición por allí Wonder Woman, que además le roba el dispositivo que Bruce había colocado para robar datos.

Después, Snyder nos vuelve a mostrar su característica visión de Superman, como una deidad mesiánica, con distintas escenas en las que salva a distintas personas y es adorado y esperado como un Dios. Si bien es una visión que se puede asociar al personaje, no deja de ser controvertida esta muestra tan descarada de la cual ya hizo gala en Man of Steel, e incluso al final de la película Snyder es más descarado con esto, pero ya llegaremos.

Wonder Woman devuelve amistosamente el pen-drive a Bruce, al no conseguir desencriptar los datos por ella misma y no obtener lo que quería. A continuación tenemos uno de los momentos más controvertidos de la película, mientras Bruce en la bat-cueva empieza a desencriptar los datos tiene un sueño en un futuro post-apocalíptico, dominado por Superman y su ejército, en el que Batman usa libremente armas de fuego disparando a matar, es capturado y apresado (incluso aparecen los Parademonios de Darkseid). Si bien no deja de ser un sueño, el que Batman use armas de fuego y además mate con ellas, es un gran giro a la regla de oro que rige a su personaje, eso sí, durante la película veremos que esta regla se la salta muy a la torera…cosas de Snyder.
Para completar el “sindios” de todo esto, dentro de este sueño, Bruce tiene otro sueño en el que se le aparece, ni más ni menos que Flash (parece que con diseño de Injustice, aunque todo es muy confuso), en el que le avisa del peligro de Superman y que debe reunirlos a todos.
Finalmente Bruce despierta, aturdido y sorprendido, y encontrando en los datos robados a Luthor lo que quería.

Continuando con Batman, volvemos a encontrarnos con otra de las partes controvertidas de la película. Tras localizar al Portugués Blanco (que era un carguero), dispara con un rifle un localizador en la parte trasera de un camión que lleva la mercancía que quiere para él, y acto seguido saca el Batmóvil para emprender una persecución arrasando con todo, disparando a los coches que hacen de escolta, volcándolos, haciendo que se estrellen…todo un espectáculo (rodado muy confusamente con esa manía de Snyder de “cámara en mano”), que no decae cuando a Batman se le ocurre la feliz idea de atravesar el remolque del camión dejándolo descapotable, y cuando todo parece que va a salir a pedir de boca del murciélago aparece Superman para medio destrozar el vehículo de Batman y advertirle que deje de actuar sembrando el pánico (como debe ser la cosa para que Superman defienda a unos mafiosos armados con bazookas frente a Batman). Como curiosidad a esto, a pesar de como deja Batman el camión, el localizador queda totalmente intacto y en la posición perfecta, calculador que es uno, oigan.

Volvemos al Senado, lugar en el que, tras mover los hilos Lex Luthor liberando al tullido de la silla de ruedas, consigue que este acceda a hablar en la Cámara para presionar a Superman de aparecer en un juicio público. Todo esto acaba siendo una total conspiración de Luthor, que de una sola jugada consigue que Superman se persone allí, hacer explotar el Senado con decenas de muertos, que culpen a Superman de no hacer nada y además involucrar a Bruce Wayne haciéndole acrecentar su odio hacia el alienígena de Krypton, y decidiendo finalmente robar la kryptonita a Luthor.
Tras este suceso, Clark decide irse a pensar sobre lo sucedido, y a falta de la Fortaleza de la Soledad, pues se decide poner a Kevin Costner sin ton ni son, a darle una charlita a su hijo. Realmente hay que decir que este momento es casi tan equiparable, por absurdo, al que protagonizó en Man of Steel impidiendo a su hijo que lo salvase de un tornado, aunque lejos del gran consejo que le da a un joven Clark de que es preferible que muriesen unos cuantos niños ahogados a salvarlos (si no os lo creéis volved a ver la película).

Mientras, Batman prepara su armamento para enfrentarse a Superman y Lex empieza la creación de Doomsday con el cuerpo de Zod, hecho que sería el momento culmen o giro sorprendente de la película si no fuese porque la Warner decidió sacar un tráiler un año antes de estrenarse la película spoileando la aparición de este villano, gracias Warner, en serio.

Con este momento de descanso, llegamos a la salsa que estábamos esperando. Luthor consigue apañar todo para que Superman vaya a arrearse de capones con Batman, primero tirando a Lois desde lo alto de un edificio y luego secuestrando a la madre de Clark. El pobre granjero tiene que acceder a la petición de Lex de llevarle la cabeza del murciélago y allí que se va, aunque primero intenta dialogar con él, cosa que desde un principio rehúye Batman, que empieza a hacer gala de sus artificios y tretas, gadgets, trampas, etc.
Estamos ante el momento más esperado, el que da nombre a la película, tenemos el Batman VS Superman calentito, uno de los enfrentamientos más épicos del cine de superhéroes…que dura 10 minutos. De reloj. Vale, es un enfrentamiento desigual, alargarlo es tontería, pero en serio, ¿lo que da título a la película solo son 10 minutos? Pues vaya. Encima la pelea se termina porque la madre de Clark se llama igual que la de Bruce (¿recordáis la escena de cuando matan a los padres de Bruce y que su padre dice “Martha, Martha”? Esa es la justificación), al cual de repente se le olvida ya todo lo que odiaba de Superman y todas las víctimas que ha habido. Hilarante.

Ya como amigos del alma, Batman va a salvar a la madre de Clark, y este se dirige a la nave donde está Lex, que libera a Doomsday en cuanto ve que su plan ha fallado. Llegamos a la parte final del film con una gran ensalada de hostias entre Superman y Doomsday, con explosiones, muchos rayos, una bomba nuclear, la aparición estelar de Wonder Woman (con el tema musical que ha hecho Zimmer para su personaje, queda genial) y el momento, o uno de los momentos más ridículos de la historia del cine, la lanza de kryptonita.
Para ponernos en antecedentes, Batman la quería usar para matar a Superman, cosa que finalmente no hace y decide tirar la lanza lejos, ésta la recoge Lois que decide tirarla a una especie de pozo. Bruce se da cuenta de que Doomsday es como un kryptoniano y decide llevarse el bicho hacia donde estaba la lanza para tener una oportunidad, claro, la cosa no resulta fácil, y el bicho no deja al murciélago un descanso, pero en todo esto, Lois, por alguna razón que se desconoce también cree que hay que usar la lanza y va a buscarla donde la tiró, y para más inri, Superman que estaba fuera de combate, llega de nuevo y lo primero que pregunta es por la lanza…¿a todos se les ha ocurrido lo mismo a la vez? ¿De verdad?
Para continuar con lo ridículo del momento, Wonder Woman y Superman se lían a tortazos con Doomsday, mientras Batman mira desde la lejanía, ¿por qué no va a por la lanza? ¿No ves que no puedes hacer nada ahí? Pues nada, al final acaba yendo Superman porque Lois casi se ahoga, y saca la lanza, y en otra de esas felices ideas de dirección, es el propio Super quien porta la lanza para matar a Doomsday (a ver, Snyder dijo que Superman tenía que morir para dar pie a La Liga de la Justicia, pero…).
Finalmente todo acaba con Superman muerto (y la escena, una cruz al fondo, envuelto en su capa, bajado por Batman, recogido por Wonder Woman que lo posa junto a Lois que recuerda al cuadro de El Descendimiento de la Cruz de Rembrandt, ya os he dicho que a Snyder se le va la pelota con las referencias mesiánicas a favor de Superman) y dejando todo abierto para formar la Liga de la Justicia, en búsqueda del resto de metahumanos de los que Bruce encontró datos en el disco duro de Luthor (Flash, Cyborg y Aquaman), para luchar contra lo que viene, presumiblemente Darkseid (la Warner ha mostrado una escena eliminada en la que Lex antes de ser capturado está hablando con Steppenwolf, soldado de élite de Darkseid).

Lo que está claro es que el intento de la Warner y DC para combatir a Marvel no va por el buen camino, y es que el hecho de querer quemar etapas tan rápido va en su contra, y así se deja ver aquí, en la que nos encontramos un Superman poco evolucionado, un Batman del cual desconocemos el por qué actúa de la manera en la que actúa, lo que ha ocurrido con su mansión y los sucesos con el Joker y su compañero Robin, y todo unido con la entrada de Wonder Woman, la cual no se da a conocer absolutamente nada. Y para el futuro no parece que la cosa vaya a mejorar, pues se está preparando la Liga de la Justicia, lo que sería Los Vengadores con Marvel, antes de presentar al público el resto de personajes, pues creen que con lo mostrado en esta película en forma de clips sobre los otros integrantes ya es suficiente presentación para montar la siguiente película. Un total sin sentido y un presumible error que puede hacer caer a la franquicia en el olvido o en un reinicio prematuro, más si sigue con la dirección de Snyder.

****FIN DE LOS SPOILERS****

Además, los únicos puntos a favor que se encuentran en esta película son Ben Affleck, que hace un Batman muy digno, que debe combatir además con el reciente Caballero Oscuro de Christian Bale, pero que deja un buen sabor de boca para lo que puede ser su película en solitario (y si finalmente la dirige el propio Affleck, muy fan del personaje, puede salir alguno bueno), y Wonder Woman, que es la que más expectación ha dejado en pos a su futura película con sus amazonas.
Del resto, el olvidable papel de Eisenberg como Lex Luthor, en una especie de intento de querer hacer alguien tipo Joker, muy alejado del personaje clásico, más serio, más villano y más carismático, que este histriónico y absurdo giro de tuerca en el que hay que buscar al culpable, si al guionista o al actor, o los dos.
Tampoco será muy recordado Henry Cavill, que si bien en la primera caracterizaba muy bien a Superman, aquí se ha visto bloqueado por una falta de evolución en su personaje, totalmente vacío y sin pasión. Y no olvidar a su compañera, Amy Adams, la cual se pasa media película buscando respuestas para que cuando las obtiene no sirven absolutamente de nada, pues en ningún momento sirve de ayuda para nadie lo que hace, la trama se sigue sucediendo y clarificando sin necesidad de su investigación. Un claro error de guion que solo muestra que a ciertos actores y actrices hay que darles un metraje para compensar su sueldo.

A pesar de los ya mencionados errores de guion y montaje que a veces harían llorar al niño Jesús, algunos problemas a la hora de elegir los planos, así como su grabación (muchas veces nerviosa y confusa), la película brilla en otros aspectos muy comunes en el cine de superhéroes, como son los efectos especiales, localizaciones, sonido y banda sonora, esta última compuesta de nuevo por Hans Zimmer (el cual ha dicho que este es su último trabajo en lo que a bandas sonoras de superhéroes se refiere) y su discípulo Junkie XL. Un trabajo que en los aspectos más técnicos y relacionados con fuera de la pantalla cumple sobradamente, pero que se ve empañado totalmente por lo que debe hacer interesante a una película.

A parte de todo esto, el intento de Snyder de llevar a cabo el cómic de Frank Miller de El Retorno del Caballero Oscuro, se queda en un quiero y no puedo, en el que apenas se recogen algunos planos totalmente calcados de la historieta y algunos diálogos también idénticos, además del traje usado para Batman, tanto el normal como la armadura. Pero ahí se queda, a pesar de manifestar en varias ocasiones de haberse leído varias veces la obra, cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia (para haceros una idea, en ese cómic Batman es el cuestionado por el Gobierno y la gente, y Superman es mandado a detenerle. Ah, y Batman no mata a nadie en el cómic).

Una total lástima para un producto tan esperado (sobre todo a los que nos gusta un poco más DC que Marvel), pero si os gustó en su día Man of Steel y no sois muy puntillosos, disfrutaréis de esta Batman V Superman.

Nota: 5/10

0 comentarios:

Publicar un comentario

¡Escribe tu comentario altramucero!