Muestra Syfy 2016 - Día 2

Muestra Syfy 2016 - Día 2


Es raro que Leticia presente la sesión de las 16:00 (más pronto otros años), lo que ella llama “sesión de los motivados”, y lo agradecemos. Ha venido para avisarnos de que iba a buscar una mandanga (su palabra favorita, que sirve para todo) que ha presentado en la sesión de las 22:00. La mandanga era farolillo rojo y, con él en la mano, nos ha invitado a todos a una cena con un vino muy rico (todo referencias a La invitación, que vimos ayer, y que muchos no han entendido).


También nos ha aclarado que ya no existe el Festival del amor, porque la pareja por la que se inauguró ha roto.


Villmark 2: Asylum, dirigida por Pal Oie (Noruega): Un grupo de personas va a limpiar, eliminar el amianto y destruir los documentos personales de un hospital psiquiátrico que van a derribar en unos días y, que casualmente fue un lugar de experimentación con humanos.
De toda la sala había 6 personas que habían visto la primera parte, pero no es necesario. Al principio parece que vamos a ver una película de fantasmas atormentados en un psiquiátrico, pero poco a poco van tomando forma y parecen reales, hasta que avanza un poco más y parecen zombies. Sse supone que son supervivientes de los experimentos, pero alguno parece de otra especie.
La película juega bastante bien mezclando el misterio, el terror y el gore, creando un tipo de slasher diferente. Lo mejor es que a la luna llena, Canino, huevón, los palitos de luz roja y azul, etc., se une un silbido que muchos en la sala no dejan de imitar.


Nina forever, dirigida por los hermanos Ben y Chris Blaine (Reino Unido): Holly (Abigail Hardingham), una estudiante de paramedicina comienza a salir con Rob (Cian Barry), un compañero del supermercado cuya novia (Fiona O'Shaughnessy) ha muerto recientemente en un accidente de moto. La relación va bien hasta que tienen sexo, momento en el que Nina, la novia muerta, aparece en la cama y se interpone entre ellos.
Durante la presentación, como a Leticia se le atragantaba el apellido de Fiona, ha salido un hombre a decirlo con una pronunciación perfecta y, como a todos los que suben al escenario, Leticia le ha obligado a decir “CANINO”.


Se trata de una comedia, bastante irónica, pero no es tan divertida como aparenta ser, ya que tiene un trasfondo melancólico. La novia muerta aparece cada vez que se acuesta con su novia muerta porque no puede dejar de pensar en ella (o quizás no, hay que ver la película).
Con esta película han surgido los primeros problemas técnicos, que ya era hora, pues todo festival que se precie, tiene que tener errores técnicos. A la mitad, más o menos, han dejado de funcionar los subtítulos, pero no la han parado hasta unos 15 minutos después. Hasta que lo han arreglado, Leticia nos ha estado narrando a su manera lo que ocurría, eso sí, después de incitarnos a estudiar más inglés.


El infierno verde, dirigido por Eli Roth (Estados Unidos): Un grupo de activistas (entre ellos Daryl Sabara, el niño de Spy kids) viajan a la selva del Amazonas para intentar parar la destrucción de sus árboles. El avión de vuelta a casa se estrella y los activistas son secuestrados por una tribu caníbal.
Como a Leticia no le cae bien el director (por movidas de Sitges), ha decidido que no iba a presentar ni ver la película. Probablemente sea un gilipollas (no sería el primer director de cine), pero también es un genio depravado (quizás está todo relacionado), cuyas películas (Cabin fever, Hostel) son puro gore y diversión. En El infierno verde, además de sangre, vísceras y muertos por todas partes, tiene un ápice de crítica social que tampoco está mal.


Vulcania, dirgida por José Skaf (España): La mujer y el hijo de Jonás (Miquel Fernández) acaban de morir en un extraño accidente junto a otras personas, entre ellas el marido de Marta (Aura Garrido). Ambos trabajan en una fábrica metalúrgica (que le ha provocado poderes magnéticos a Jonás) de un pueblo alejado de todo. Allí comienza a investigar sobre el accidente y las mentiras que les cuentan sus superiores.


A este pase ha venido parte del equipo (entre los que no están ni Antonio de la Torre ni Raúl Arévalo) para hablarnos un poco de ella y presentarla antes de poder verla: José Skaf, Miquel Fernández, Jaime Olías, Silvia Abril, Ginés García Millán y Aura Garrido.
Tenía muchas ganas de ver esta película, quizás la que más ganas, pero me ha dejado mal sabor de boca. La idea es muy buena, lo tiene todo (muerte, poderes, comunidad cerrada, distopía, sublevación, un reparto maravilloso, escenarios inspiradores etc.) para ser una gran película y se queda en el intento. Por eso me da tanta rabia que no llegue a ser lo que podría ser con un par de vueltas de guión más.


Parasyte: part 1, dirigida por Takashi Yamazaki (Japón): El mundo está siendo destruido por los humanos, por lo que unos extraterrestres deciden enviar parásitos que invadan los cerebros humanos y, a la vez que estudian por qué somos la peor especie del planeta, hacen un poco de limpia y se cargan a los que pueden. Shinichi (Shôta Sometani) frustra el intento de invasión cerebral de su parásito, Migi, por lo que acaba instalándose en su mano.

Este tipo de películas son las que hacen falta a la una de la madrugada (debería haber sido a las 00:00, pero el retraso provocado por los subtítulos de Nina forever no lo han permitido). No sé cómo serán los japoneses para hacer dramas, pero en comedia fantástica loca no les gana nadie. No se repiten acciones aunque las situaciones puedan ser parecidas, siempre se resuelve de una forma nueva y mejor en cada escena. Muy buena elección para terminar la jornada.
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1 comentario:

  1. Estoy de acuerdo en todo excepto que a mí no me ha defraudado Vulcania.

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