¿Qué nos está pasando? por DaviOne.

¿Qué nos está pasando?


Me preocupa la humanidad. O mejor dicho: me preocupa la falta de humanidad de la propia humanidad. ¿Qué nos está pasando?


Vivimos en una época muy contaminada en general por las adicciones, no como en los años 80´con la heroína, algo mucho peor, ya que ésta es mucho más accesible para casi todo el mundo,  y no es otra que las Redes Sociales, los teléfonos móviles y la sobreinformación. A priori podría considerarse una gran ventaja, todo el mundo puede estar al día de lo que ocurre en el mundo con un simple gesto del dedo de una mano. La información al alcance de la mano, como se solía decir durante los inicios de Internet doméstico. El problema viene cuando todo el mundo tiene una opinión propia, y tiene la capacidad de hacerse eco a través de sus cuentas en Twitter, Facebook, etc. No es que sea malo opinar, al revés, pero cuando tienes una información y la manipulas para tu conveniencia, la realidad se ve alterada, y es aquí donde entra la confusión.

Supongo que muchos habéis oído esa casposa expresión de: "con Franco se vivía mejor, no había tantas cosas malas como las que se ven ahora". Bueno también conocéis la de que Franco hizo muchas cosas buenas, como los Pantanos, con mayúscula, porque se ve que nadie hacía pantanos como él, como si esas noches de insomnio se bajara con una pala y él se pusiera a cavar. Pero no nos desviemos. Como en todas las dictaduras fascistas, precisamente lo primero que te niegan es la información, y la poca que te llega te viene tan contaminada por el régimen, que todo lo que se sale de lo habitual parece raro, o sin ninguna credibilidad. De ahí la frase, que se vivía mejor, al margen de que claro, algunos vivían de puta madre, pero tú no sabías quienes o por qué. Pues ahora pasa más o menos igual, pero la diferencia es que la avalancha de información que recibimos a diario, es precisamente lo que nos hace ignorantes a la realidad. No digo que todo lo que vemos en Twitter, por poner un ejemplo, sea falso, ni mucho menos, lo que pasa es que nos creemos a pies juntillas lo que alguien escribe sin pararnos a contrastar la información, y para demostrar que estamos a la última, le damos difusión a algo que posiblemente no sea cierto, o lo sea a medias. Y es aquí donde reside la clave de esta cuestión: la famosa exclusividad. Tendemos a venerar la exclusividad de las cosas, nos hemos transformado en máquinas de engullir al momento, no nos vale mañana o en un par de horas, queremos todo, y lo queremos YA. Es por ello, que al final nos juntamos con miles y miles de datos sin contrastar, dicho por unos y por otros que, según su ideología, acaban transformándose en propaganda de sus filias políticas o personales. Esto no es información. Pero si algo o alguien se lleva la palma en todo esto, son los medios de comunicación habituales como televisión, prensa escrita y demás. Lo sabemos, lo acatamos y nos informamos según nuestros puntos de vista, aunque en realidad, lo que queremos es leer, oír y ver desde los ojos de los que más empatizan con nosotros.

Hay una serie británica que narra a la perfección el problema de lo que hablo: Black Mirror, la serie de la británica se basa en lo que podríamos denominar "Terror Tecnológico", o dicho de otra forma: cómo la tecnología puede sacar lo peor del propio ser humano. Esto es lo que se ha visto durante los últimos años, con la evolución de los teléfonos móviles o smartphones. Todo ese avance, como cámaras para hacer fotografías o vídeos, cosas con las que guardar recuerdos, hacer denuncia sobre injusticias y miles de utilidades positivas, ha ido degenerando en vídeos de acoso escolar, laboral, palizas a animales, seres humanos, maltratos y algo tan horrible como grabar a personas que están muriendo para poder subirlo rápidamente a sus medios, RRSS o cuentas personales para generar los mayores retweets, likes o los famosos clickbait, para monetizar y generar ingresos a costa de ver morir a una persona o animal. Esto es lo que ha pasado a raíz de los horribles atentados que ha sufrido Europa estos últimos meses, y en especial los cercanos como los de Atocha, en Madrid hace unos años, y el de ayer en Barcelona.

Me preocupa bastante la falta de humanidad, como encabezaba esta breve reflexión que he querido compartir con tod@s vosotr@s. Hay gente grabando a otras personas durante sus últimos minutos de vida, en lugar de ayudarlos, de acompañarlos en esos terribles momentos, en los que la esperanza ya ha muerto para ellos, y son conscientes de que son sus últimos momentos de vida. Quizá, y por qué no decirlo, mentirles, y decirles que todo irá bien. Pero en lugar de eso, cogen su teléfono y graban las imágenes que luego nos encogen los corazones cuando son emitidas y que tristemente parece que poco hemos desarrollado una insensibilidad que asusta. Los medios, como los que nombraba anteriormente, se encargan de politizar esos actos, y generar odio a su vez, otra cosa bastante habitual en estos casos.

Que el mundo ya de por sí, sea una miserable mierda, no quiere decir que estemos condenados a conformarnos con él. Quizá ahora sea el momento de unirnos como seres humanos, y dejar atrás todas esas arcaicas y absurdas estupideces como el racismo, la xenofobia, el machismo y muchas otras cosas más, y empecemos a vivir de una puta vez en PAZ.

A todas las víctimas del sinsentido.




  @DAVIONEEA


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1 comentario:

  1. Me gusta tu punto de vista, serìa muy interesante que desarrollaras más el concepto: insensibilidad que asusta, puede tener mucho fondo.

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